Finalizamos la semana con una buena dosis de aire limpio, deporte y desconexión en Alojamientos Rurales Majolero

Emplazado a muy pocos kilometros de Castillo de Locubín, en la Sierra Sur de Jaén, nos abría sus puertas una extensa finca con su cortijo, donde la vista era capaz de perderse hasta las estribaciones de la subbética cordobesa. Encinas, olivos, huertas, viñas y arroyos sustituían, por un fin de semana, nuestras ruidosas y abarrotadas calles, nuestro tráfico rodado y nuestro habitual horario. Nada más llegar, ya aventuramos el disfrute de unos días en absoluta conexión con la naturaleza.

 

El tiempo se detuvo en nuestras aceleradas rutinas diarias. ¿Qué cómo organizábamos el día? Muy sencillo, tras un desayuno al aire libre, con los primeros rayos de sol, nos poníamos en camino siguiendo una ruta improvisada que nos llevaba a puntos desconocidos.

 

Con el apetito ya abierto, una buena cacerola de migas o una sabrosa barbacoa eran capaces de calmar nuestros estómagos. Juegos de cartas, charlas, dinámicas de grupo, música y alguna que otra cabezada eran la tónica habitual de la tarde.

Cerramos el día con la cena y juegos deportivos nocturnos por la finca. Hay que reconocer que las conversaciones en torno a la chimenea no terminaban temprano.